sábado, 19 de septiembre de 2015

LA VOLUNTAD DE DIOS: NO SIEMPRE ES LO QUE PARECE


Lectura 1 Pedro 3:13-17

“Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.”
1 Pedro 3:17


    Casi estás por perder la paciencia, el ánimo por el suelo y tienes más preguntas que respuestas del por qué las cosas no salen como supuestamente deben salir. Has estado leyendo tu Biblia, inclusive has memorizado textos y hasta te has involucrado en tu iglesia con ayudar en un área determinada. Sin embargo, las cosas no van bien, te critican tus amigos, te molestan en clase y en tu trabajo te menosprecian; y lo único que has hecho fue orar por ellos.
    Entonces te preguntas, o mejor dicho le preguntas al Señor: “Señor, ¿es que estoy fuera de tu voluntad?” Y mientras inquieres sobre el tema, el diablo con astucia sugiere que la respuesta es afirmativa y añade: “Estás sufriendo, estás fuera de la voluntad de Dios.” Pero cuanto más examinas y meditas en lo que pasa no hallas razones contundentes en tu vida sobre toda tu aparente desafortunada situación.
¿Qué es lo que está pasando? ¿Realmente estás fuera de la voluntad de Dios? Aquí es donde el apóstol Pedro nos ayuda a traer paz al corazón cuando nos dice: “Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.” Entonces respiras aliviado y percibes que la voluntad de Dios no significa necesariamente pasarla bien. Hacer lo bueno en este mundo, conformarse a las indicaciones de Dios, estar sujetos a su palabra, obedecer lo que ella nos enseña, todo eso está incluído en vivir en la voluntad de Dios; pero no significa que no vamos a tener dificultades. Jesús dijo, “en el mundo tendréis aflicción” (Jn. 14:33b)
    La voluntad de Dios para tu vida puede que incluya el padecimiento, la injusticia y la incomprensión. Puede que no suponga pasarla bien, pero cualquiera sea la aflicción por la que Dios te hace pasar, tienes que recordar que él será glorificado en tu obediencia y en tu disposición a perseverar. De esto se trata. Cuando creíste en Cristo, también supiste que él te compró por precio; tu eres su pertenencia y él está usando tu vida particular para glorificar su nombre. Y sí, Pedro dice que es mejor padecer haciendo el bien y que esto puede formar parte de la voluntad de Dios para tu vida. 
    Como Pedro lo dice, él da a entender que hay quienes padecen por no hacer lo bueno, por conducirse mal en sus vidas ¿y cuál es el valor de ello? Nada en absoluto. Pero cuando vives en obediencia, sujeto a la dirección de Dios y esto te acarrea problemas, entonces dale gracias a Dios porque te encuentras en el centro de su voluntad para tu vida. Recuerda, Pedro dice en 3:16 “teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo”; de manera que se supone que tu corazón examinado no tiene ninguna reprensión por la cual confesar al Señor una falta. 
    La lección de hoy entonces es que el sufrimiento y la incomprensión no son indicadores de que te encuentras fuera del plan de Dios para tu vida; al contrario, quizá son las marcas verdaderas de que estás donde debes estar. 


¡Dios te bendiga!

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