sábado, 19 de septiembre de 2015

LA VOLUNTAD DE DIOS - LA OBEDIENCIA SIMPLE


Lectura: Lucas 5:1-10

“Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” 
Lucas 5:5

    Siempre hacer la voluntad de Dios requiere fe, pero en ocasiones, un poco más. Aquellas circunstancias cuando “tenemos todo bajo control” pero el Señor nos pide hacer o no hacer algo que va contra nuestro razonamiento. ¿Cómo puede ser que no quiera que vaya al campamento? ¿Cómo que esa no es la señorita o joven para mi vida? ¿Cómo que tengo que quedar todo el verano cuiadando de mi abuela enferma? 
Algo similar a esto, le habrá acontecido al apóstol Pedro. Un pescador experimentado, había pasado la noche entera trabajando y no habían obtenido ningún provecho. Nada para comer. De repente, Jesús (quien se sabía que era carpintero) le dice que eche la red. ¡Imagínate! Pedro habrá mirado primero, luego se expresó de la manera más razonable, “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado”, pero de repente algo le hizor reflexionar; eso era la voz del Maestro que desafiaba cualquier tipo de idea o capacidad humana de comprensión. Entonces obedeció. 
El resultado de esto ya lo sabemos. Una gran pesca. Pero lo que quiero que veas es que obedecer la palabra de Dios es hacer su voluntad y esto no siempre es razonable, pero es lo único seguro. Por esta razón tienes que permanecer atento a lo que lees y a lo que oyes en las enseñanzas en tu iglesia y cuando lees tu Biblia. Cuando el Señor te indique algo y sientas las tentación de decir: “Señor, ya tengo el dinero para el campamento ¿cómo que debo quedarme a ayudar a mis padres?” Entonces obedece: “En tu palabra, me quedaré aquí. Haré lo que me mandes hacer.”
    La voluntad de Dios para nuestras vidas no es algo que proyectamos como si fuera un plan de viaje, es mas bien un GPS que nos da indicaciones inmediatas, es decir, la obediencia diaria, sencilla y específica determinará que hagamos y seamos lo que Dios quería para nosotros. Lo que no obtendríamos por nuestro razonamiento, lo obtendremos por la fe en su palabra, como Pedro obtuvo los peces en contra de todo lo que se podía suponer.
No puedo dejar de reiterarlo, tienes que familiarizarte con la voz de Cristo, quien dijo “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.” (Jn. 10:27); esa es la única forma segura de estar en y hacer la voluntad de Dios. Un paso a la vez, una obediencia simple; esto ahora, eso después. No juegues a ser un héroe desinformado, mas bien ocúpate de hacer caso a lo que conoces bien. Jesús dijo: “El que me ama, mi palabra guardará…” (Jn. 14:23).


¡Dios te bendiga!    

LA VOLUNTAD DE DIOS: NO SIEMPRE ES LO QUE PARECE


Lectura 1 Pedro 3:13-17

“Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.”
1 Pedro 3:17


    Casi estás por perder la paciencia, el ánimo por el suelo y tienes más preguntas que respuestas del por qué las cosas no salen como supuestamente deben salir. Has estado leyendo tu Biblia, inclusive has memorizado textos y hasta te has involucrado en tu iglesia con ayudar en un área determinada. Sin embargo, las cosas no van bien, te critican tus amigos, te molestan en clase y en tu trabajo te menosprecian; y lo único que has hecho fue orar por ellos.
    Entonces te preguntas, o mejor dicho le preguntas al Señor: “Señor, ¿es que estoy fuera de tu voluntad?” Y mientras inquieres sobre el tema, el diablo con astucia sugiere que la respuesta es afirmativa y añade: “Estás sufriendo, estás fuera de la voluntad de Dios.” Pero cuanto más examinas y meditas en lo que pasa no hallas razones contundentes en tu vida sobre toda tu aparente desafortunada situación.
¿Qué es lo que está pasando? ¿Realmente estás fuera de la voluntad de Dios? Aquí es donde el apóstol Pedro nos ayuda a traer paz al corazón cuando nos dice: “Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.” Entonces respiras aliviado y percibes que la voluntad de Dios no significa necesariamente pasarla bien. Hacer lo bueno en este mundo, conformarse a las indicaciones de Dios, estar sujetos a su palabra, obedecer lo que ella nos enseña, todo eso está incluído en vivir en la voluntad de Dios; pero no significa que no vamos a tener dificultades. Jesús dijo, “en el mundo tendréis aflicción” (Jn. 14:33b)
    La voluntad de Dios para tu vida puede que incluya el padecimiento, la injusticia y la incomprensión. Puede que no suponga pasarla bien, pero cualquiera sea la aflicción por la que Dios te hace pasar, tienes que recordar que él será glorificado en tu obediencia y en tu disposición a perseverar. De esto se trata. Cuando creíste en Cristo, también supiste que él te compró por precio; tu eres su pertenencia y él está usando tu vida particular para glorificar su nombre. Y sí, Pedro dice que es mejor padecer haciendo el bien y que esto puede formar parte de la voluntad de Dios para tu vida. 
    Como Pedro lo dice, él da a entender que hay quienes padecen por no hacer lo bueno, por conducirse mal en sus vidas ¿y cuál es el valor de ello? Nada en absoluto. Pero cuando vives en obediencia, sujeto a la dirección de Dios y esto te acarrea problemas, entonces dale gracias a Dios porque te encuentras en el centro de su voluntad para tu vida. Recuerda, Pedro dice en 3:16 “teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo”; de manera que se supone que tu corazón examinado no tiene ninguna reprensión por la cual confesar al Señor una falta. 
    La lección de hoy entonces es que el sufrimiento y la incomprensión no son indicadores de que te encuentras fuera del plan de Dios para tu vida; al contrario, quizá son las marcas verdaderas de que estás donde debes estar. 


¡Dios te bendiga!

LA VOLUNTAD DE DIOS, UNA CUESTIÓN INDIRECTA


Lectura Salmo 37:1-9

“Deléitate asimismo en Jehová,
y él te concederá las peticiones de tu corazón” 
Salmo 37:4


    Si has leído la historia de Israel en el Antiguo Testamento, recordarás que no le fue muy bien a la hora de hacer la voluntad de Dios. Desde que salieron de Egipto lo hicieron con la seguridad de que Dios los dirigía a la tierra prometida, y de hecho llegaron, pero no todos. En los años de peregrinaje hasta allí Israel discutió, murmuró, se enojó y desobedeció una y otra vez a la voz de Dios. Se dedicaron más a sus placeres y deseos que a lo más importante: Conocer a Dios y disfrutar de la comunión con él.
A menudo ocurre que muchos creyentes ven truncados sus anhelos y persperctivas en sus vidas y no encuentran fácilmente la razón del por qué. David en el Salmo 37:4 nos da una pista de cuál es la razón de tantos fracasos recurrentes. El dijo: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.”  Es un asunto serio que consideres bien lo que implican estas palabras. Una forma de comprenderlo, es leyéndolo de atrás hacia adelante y de manera parafraseada: Todas los deseos y pedidos de tu corazón te serán concedidos por el Señor en la medida que disfrutas de él. Suena interesante ¿verdad? Pero más que interesante, es una absoluta realidad. Al leerlo de esta manera, con atención, notarás que el significado se hace aún más evidente porque revela algo que nos ocupa la atención y que es parte de nuestra naturaleza; esto es, las cosas que quiero.
   Como verás, y porque tantos han quedado frustrados, no siempre lo que queremos es lo que obtenemos o inclusive lo que necesitamos. Nosotros ponemos la atención en estas cosas pero David la colocó en Dios y en encontrar deleite, disfrute y satisfacción en su persona. Verás, cuando eso ocurre, cuando tu profundo interés está en agradar a Dios, honrarle y serle fiel, eso ocupará tus pensamientos y anhelos; y por consiguiente todo aquello que desees se encauzará dentro de los límites de la obediencia y tu deseo de agradarle.
¿Dónde entra el asunto de la voluntad de Dios para tu vida en este sentido? En el hecho de que no será un asunto directo sino indirecto en tu manera de pensar. Ya no será “¿qué es lo que yo quiero?”  sino “¿qué es lo que Dios quiere?” Ahora bien, nunca hallarás deleite en Dios a menos que tomes tiempo para saber quién y cómo es él, y especialmente cómo ha estado ocupado en tu vida siempre. La única forma de hacer esto es a través de su palabra, porque nunca existirá nada más necesario saber de Dios como aquello que está escrito en la Biblia. Si no lees tu Biblia, no sabes cómo es Dios, si no sabes cómo es Dios no hay motivo para encontrar satisfacción en él; y si no disfrutas de él, poco te importará si lo ofendes o no y “hacer la voluntad de Dios” para tu vida no será más que una fachada para lo que relamente estás queriendo decir: “Dios quiero que hagas mi voluntad en mi vida.”
    No estés tan concentrado en lo que quieres o deseas si no tienes el hábito de leer tu Biblia, porque probablemente no obtendrás lo que quieres o si lo consigues no será con la bendición de Dios. Pero aprende a disfrutar de Dios, a honrarle, a obedecrle, a escucharle y entonces lo que tú desees será justamente lo que él desea para tí. 


¡Qué Dios te bendiga!

martes, 15 de septiembre de 2015

NO DESPERDICIES TU VIDA “No haciendo lo que ningún otro hará en tu lugar” (1)


Lectura: 1 Samuel 14:1-15

“Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos”  - 1 Samuel 14:6


¿Alguna vez has deseado que ocurra algo extraordinario en tu vida? Pues tengo una buena noticia para ti, tu vida entera puede ser una experiencia extraordinaria si aprendes la lección de hoy. El pasaje de hoy comienza con “Aconteció un día…” ,  y es que al principio de ese día, no había nada que indicara que sería extraordinario. Sin embargo, algo tremendo habría de ocurrir: Dios daría una gran victoria a Israel por mano de un joven oficial y su escudero. Un oficial que pensó que Dios podía obrar sin limitaciones simplemente si ellos confiaban en él. Israel estaba siendo asediado por los filisteos y la opresión que éstos ejercían sobre ellos avecinaba un final trágico. Sin embargo, en medio de las más difíciles circunstancias, el joven Jonatan creyó que Dios podía revertir esa situación. Contra todos los pronósticos, decidió hacer algo que ningún otro podía hacer en su lugar y ante la posibilidad de que los filisteos se alzaran con la victoria definitivamente, decidió no desperdiciar su vida quedándose sin hacer nata.
Después de todo, la ley de Moisés prometía que “Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.” (Lev. 26:8), entonces ¿por qué no creer la palabra de Dios y obrar en conformidad a ella? En 1 Samuel 14:1 se nos dice que Jonatán dijo a su escudero, “Ven y pasemos a la guarnición de los filisteos, que está de aquel lado”, y esta fue una idea clave porque la observación de este oficial dio nacimiento a esta gran hazaña que en un día no esperado, se llevaría a cabo tan solo con dos hombres. Y entonces, Jonatán vio el panorama claramente.
“Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos”  - 1 Samuel 14:6
El pastor David Guzik nos dice que hubo al menos tres cosas que él sabía en ese momento: 1. Jonatan sabía que la necesidad era grande. Israel estaba superado en número y desmoralizado. Hay ocasiones cuando Dios te permitirá ver algo que ningún otro ve, cuando, conociendo las promesas de Dios posees la certeza de que hay una profunda necesidad espiritual en tu iglesia, tu hogar, tu lugar de trabajo o en tu barrio. Una situación que nadie ve sino solamente tu y sabes que hay que hacer algo al respecto. 2. Jonatán sabía que Dios quería usar a alguien. El rey Saúl sólo quería sentarse debajo de un granado. Algo tenía que hacerse, y Jonatán estaba dispuesto a dejar que Dios lo usara. Cuando tienes claridad sobre el problema y estás convencido de lo que has observado, también tienes la convicción de que no tienes que encomendar la responsabilidad a otro. Eres tu quien debes hablar con esa persona, eres tu quien debe comenzar ese ministerio, eres tu y no otro quien debe atender ese problema particular. 3. Jonatán sabía que Dios quería trabajar con alguien. Jonatán pudo solamente haber orado para que Dios hiciera llover fuego del cielo sobre los Filisteos.  Pero Jonatán sabía que Dios usaría las acciones osadas y el espíritu de lucha de su pueblo. "No era Jonatán el que trabajaría con algo de ayuda de parte de Dios; era Jehová el que trabajaría a través de Jonatán." (Blaikie). ¿Es esta tu seguridad? ¿Te das cuenta que Dios quiere usarte de manera particular? Entonces ¡No eches a perder tu vida no haciendo lo que ninguna otra persona hará en tu lugar! “A menudo esperamos a que Dios haga lo que nosotros podemos hacer. Pero Dios a menudo hará milagros – lo que solamente Él puede hacer – si nosotros hacemos lo que podemos hacer” (Guzik)



NO DESPERDICIES TU VIDA “Haciendo lo que tu no debías hacer” (2)



Lectura: 2 Crónicas 26:1-23

“Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios” - 2 Crónicas 26:18


El reinado de Uzías en Judá fue uno de los más extensos, duró 52 años y se caracterizó por ser un reinado piadoso ya que “persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó” 2 Crónicas 26:5. Llegó al trono en un tiempo difícil "A raíz de los trágicos acontecimientos que llevaron el reinado de Amasías a su fin, Jerusalén estaba en desorden, una sección importante de su muro de protección destruido, su templo y el palacio vaciado de sus tesoros, y algunos de sus habitantes llevados cautivos a Israel, el reino del norte”. (Dilday).
Uzías fue grandemente ayudado por Dios; venció a los filisteos, los amonitas le rindieron tributo, su fama se extendió hasta Egipto y su poder era muy grande. Fue un gran ingeniero, agricultor, arquitecto y estaba rodeado de hombres muy valientes, guerreros esforzados. Pero este hombre es el típico ejemplo de aquellos que manejan mejor la adversidad que los tiempos de éxito. Hay personas a quienes Dios siempre les da el trabajo de remar, puesto que si extienden sus velas el viento sólo hará que se tornen perezosos y confiados en sí mismos. Este es el caso de Uzías de quien nos dice el texto sagrado que “… cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso” (2 Crónicas 26:16)
El rey Uzías hizo lo que no debía hacer, algo que solamente los sacerdotes tenían la responsabilidad de llevar a cabo, esto es, quemar incienso en el santuario. Para tristeza suya, Uzías no reaccionó favorablemente frente al llamado de atención de los sacerdotes, “entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso (2 Crónicas 26:19). Jehová hirió al rey Uzías, el mismo rey que en otro tiempo le buscó de todo corazón, el que fue recipiente de tanta misericordia, bondad y favor divino. Es que comenzar bien nunca es garantía de finalizar bien. Eso pasa cuando hacemos lo que no debemos y de esta forma, no solamente pecamos contra Dios sino que también arruinamos la posibilidad de seguir haciendo aquello para lo que estábamos destinados. 
La escritura nos dice que “el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová; y Jotam su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra” (2 Crónicas 26:21). Uzías desperdició su vida haciendo lo que no debía. Es un final muy triste, pero la lección para nosotros es extremadamente importante, ¿acaso no has pensado que la soberbia en el corazón puede hacerte frustrar aquello para lo que Dios te quería utilizar? Ten cuidado y considera la historia de este día para no repetirla en tu propia vida. 

lunes, 14 de septiembre de 2015

¡MIRA! ¡UNA DISTRACCIÓN!


por Tim Challies
Nos distraemos. Estamos tan distraídos y tan acostumbrados a ello, que después de un tiempo nos convertimos prácticamente en una distracción. Perdemos la capacidad de estar quietos. Le tememos a la tranquilidad. Nos sentimos intimidados por los momentos en los que no hay nada para mirar y nada que hacer.
La distracción es uno de los precios que se paga en la vida en un mundo digital como el que tenemos. Paul Graham lo dice muy bien: "La distracción no es un obstáculo estático que se evita como se puede evitar una roca en el camino. La distracción nos busca. "Nos rodeamos de dispositivos que nos proporcionan tantas buenas cosas, pero incluso estas buena cosas tienen un precio: el costo de la distracción. El iPad que me permite leer la Biblia en cualquier momento y en cualquier lugar también irrumpe en mi vida devocional con notificaciones y alertas. El teléfono que me permite estar en contacto con mi familia mientras están lejos también me despierta por la noche con sus zumbidos y flashes. Te dan con una mano y te quitan con la otra.
Estamos aprendiendo. Estamos aprendiendo el precio de la distracción de manera que también podemos aprender acerca de las soluciones. Aquí, tres de los costos de toda esta distracción:

VIDA SUPERFICIAL
La distracción conduce a un pensamiento superficial, y el pensamiento superficial conduce a una vida superficial. Todo esta distracción nos impide pensar profundamente. Tan pronto como la mente comienza a presionar sobre un problema y empieza a darle la vuelta y examinarlo y buscar una solución, hay un sonido o un zumbido u otra interrupción. Si no somos capaces de tener pensamientos profundos, no podremos vivir vidas profundas. La vida mejor vivida es la vida que brota de la contemplación profunda, y sobre todo una profunda contemplación de las verdades más profundas. La distracción es la enemiga del mejor tipo de vida que pueda haber.

PRODUCTIVIDAD SUPERFICIAL
La distracción conduce a la dilación, y la dilación conduce a la insatisfacción. Muchas de nuestras distracciones son recibidas abiertamente. Las queremos, les damos la bienvenida, las extrañamos cuando han estado ausentes por mucho tiempo. Cuando no vienen, vamos en busca de ellas, mientras escribimos Facebook en nuestro navegador, esperando algo, cualquier cosa que nos divierta. Pasa una hora. Dos. Y no hemos logrado nada de lo que deseábamos, nada de lo que nos habíamos propuesto hacer. A medida que aumenta la distracción, la productividad disminuye, y nos convertimos en individuos descontentos con lo que hemos logrado. La distracción es la enemiga de la mejor clase de la productividad.

RELACIONES SUPERFICIALES
La distracción conduce a una comunicación superficial, y la comunicación superficial conduce a relaciones superficiales. Nuestra distracción nos impide un compromiso profundo con otras personas. Siempre estamos a solamente un sonido o un zumbido de desligarnos de una conversación y volver nuestra atención a ese mensaje de texto, o el correo electrónico, la notificación de Facebook, etc. Las relaciones prosperan con la comunicación profunda; pero las relaciones fracasan en una comunicación trillada y desatendida. La distracción es la enemiga de la mejor clase de relaciones.


Los costos de todo esto nos llevan a las soluciones, y las soluciones son muy simples: ¡Toma el control! Nuestros dispositivos electrónicos y las nuevas tecnologías sólo tienen tanta autoridad en nuestras vidas como lo permitimos. Determina cuánta autoridad tu dispositivo tendrá, y oblígalo a vivir dentro de los límites apropiados. Si tu no eres dueño de tus herramientas, ellas te poseerán a ti.

sábado, 11 de enero de 2014

Pensando...

"Es notable cómo Cristo ha sido desplazado de los púlpitos como tema principal y primordial de toda predicación. Spurgeon dijo: "En todo lugar hay un pequeño sendero que lleva a un camino más amplio que conduce a la ciudad" - Si el predicador no halla a Cristo en la Biblia, estará dando de comer a su pueblo, pero no alimentándolo adecuadamente." - Ricardo Daglio

"Es más seguro pensar que Dios nos ama, que pensar que nosotros le amamos a él. Nuestro amor por Dios es el fruto, no la raíz de nuestra relación con él." - C J Mahaney

"Dios me amó tanto que estuvo dispuesto a sufrir la pérdida de su Hijo, y lo más admirable aún es que estuvo dispuesto a que su Hijo lo perdiera a El mismo en la cruz." - Milton Vincent, a Gospel Primer for Christians, 60

"Nunca te conformes con tu comprensión actual del evangelio. El evangelio es la verdad que penetra la vida, altera el mundo y transforma el universo. Posee más facetas que un diamante. El hombre jamás podrá agotar su profundidad." C J. Mahaney, The Cross Centered Life, 67

"Porque el amor de Cristo nos constriñe..." - 2 Corintios 5:14 (gr. sunejo - "controla, gobierna")
"Esta no es una condición abstracta y subjetiva de alma; es el resultado palpable y objetivo de una continua, diligente y disciplinada práctica del creyente utilizando su entendimiento para razonar una y otra vez en los acontecimientos de la cruz, con la asistencia del Espíritu de Dios." - Ricardo Daglio


"Debemos guardarnos siempre contra el peligro de estar contentos meramente con el conocimiento de la letra de la Escritura y fallar en descubrir sus principios y doctrinas. Un análisis superficial de los libros de la Biblia es finalmente inútil a menos que comprendamos el rico contenido que poseen cada uno de estas declaraciones" - Martyn Lloyd-Jones, God's Ultimate Purpose, an Exposition of Ephesians 1, 106,107

"en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad" - Efesios 1:5 

ADOPTADOS - gr. huiothesia (υἱοθεσία) - huio (hijo) y thesia (tesis) / "Establecido, propuesto, colocado en el lugar de hijo"

"El mundo no conoce nada verdadero sobre el honor y las riquezas. No entiende y no puede apreciarlas. Dile a un hombre del mundo que puede llegar a ser un niño, un hijo de Dios, y esto no significará nada para él... El mundo no comprendió al Hijo de Dios cuando estuvo aquí; lo menospreció como un simple carpintero; no vio nada de gloria en El. Pero sus verdaderos discípulos entendieron, y dijeron con Juan, "Vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad" - Martyn Lloyd-Jones, God's Ultimate Purpose, 112

"Hoy en día la tendencia del pueblo de Dios, es ir al templo para escuchar enseñanzas prácticas e instantáneas, que les permitan interactuar rápidamente con la sociedad con la que conviven, ya sea para influenciarla o para librarse de sus artimañas, pero yo no encuentro nada que sea más práctico, relevante y actual que la proclamación, explicación y aplicación de las diferentes doctrinas reveladas en el Nuevo Testamento para la iglesia." - Ricardo Daglio


"La mayoría de receptores de la doctrina del Nuevo Testamento tal como se observa en las epístolas de escritores inspirados, eran esclavos sin educación, ni formación cultural refinada. Sin embargo, el Espíritu Santo sabía que la regeneración capacitaba a cualquiera de ellos a entender, valorar y practicar la doctrina cristiana." - Ricardo Daglio